Hábitos Interactivos

Los contenidos de tu empresa deben contar historias

Escrito por Martin Angeletti | 3/04/17 20:52

Todo el mundo ama las historias


Mi abuela Angélica tenía una manera especial de convencernos, a mis hermanos y a mí, de hacer la tarea del colegio, comer un plato de sopa o colaborar con las tareas del hogar. Para lograrlo, nos contaba historias, cuentos que inventaba y que nos permitía ir decorando con detalles a medida que la narración progresaba. Era por eso que los protagonistas llevaban nuestros nombres; pero era por ella que solían salir bien parados de situaciones insólitas. Historias de osos parlanchines, de niños salvajes, de piratas y doncellas, que nos fascinaban y convencían de lo que fuese.

Niño o adulto, todo el mundo ama una gran historia. Todo el mundo ama lo que una gran historia puede provocar: te comunica y vincula, te estimula, te hace sentir mejor, te transmite sabiduría, seguridad y afecto. Una gran historia te descubre con otros ojos que no estás solo en el universo, que hay alguien que parece haber creado esa maravilla para ti, a tu imagen y semejanza. Una gran historia conecta contigo y te emociona.

Estamos hechos de historias. Y es posible (en estos tiempos, necesario) que tu negocio cuente con las suyas.

El storytelling es una técnica para conectar con tus prospectos y clientes a través de historias. Tiene que ver con los valores de tu organización, a través de los que tus contenidos se pueden transformar en parte de la cultura, de los recuerdos, de las emociones.

No es una técnica nueva, pero se complementa y cobra protagonismo con el Inbound Marketing, que permite que los usuarios y clientes potenciales te encuentren en Internet y conozcan tus productos y servicios, sin verse invadidos ni presionados. A diferencia de la publicidad tradicional, con las técnicas Inbound los clientes se acercan a ti. La clave está en crear contenido de calidad, en crear buenas historias.

Sobresalir, no mezclarse


Mi abuela nos contaba historias, y eso la hacía sobresalir. El resto de los adultos sólo nos insistía con que hiciéramos cosas que no nos gustaban, con no muy buenos resultados, debo añadir; en cambio ella nos seducía con su intuitivo marketing narrativo. Sin las historias, sus pedidos hubiesen sido los de un adulto más.

En Internet pasa igual. Google recibe más de 4 millones de búsquedas por minuto, de usuarios que necesitan respuestas a preguntas específicas. El gran problema es que eso ocurre en un contexto difícil. En sólo un minuto, 1388 de posteos son publicados en blogs; en Facebook se comparten 2.5 millones piezas de contenidos; en YouTube se suben 72 horas de video; Twitter recibe 300 mil tweets; Instagram, 220 mil nuevas fotos.

Por eso, hay que luchar por la atención de los usuarios. Es fundamental sobresalir en todos los formatos de contenidos de tu estrategia, sean ebooks, blogs, emails, videos, casos de estudio o guías.

Qué NO es una historia

En ocasiones, mi abuela se incluía en la historia que nos contaba. Su personaje cumplía siempre un papel similar: el de rezongar durante el conflicto y malcriar a los personajes que llevaran los nombres de mis hermanos y yo durante la resolución.

De alguna manera, lo que pretendía al sumarse en las narraciones era explicarnos qué enseñanzas procuraba transmitirnos. Su historia no era la de su vida. Era la historia de por qué hacía lo que hacía.

Tu empresa también debería contar las historias de por qué hace lo que hace --y contarlo de una manera que apele a tu audiencia, que le enseñe algo-- en lugar de dedicarse a hablar de sí misma. Uno de los retos principales para una empresa al trabajar con una agencia de Inbound Marketing es hacer a un lado la autorreferencialidad, para concentrarse en empoderar a los usuarios con contenido educativo.

Muchas compañías usan datos para atraer clientes, lo cual es muy importante. Pero la lógica es raramente apelativa y recordable. “Los relatos, las historias se han convertido en el principal activo para captar la atención del usuario en la red. Cuando la información está presentada en forma de un hecho o una estadística, 5-10% de la gente la retiene. Cuando la información está presentada en forma de una historia, 65-70% de la gente la retiene”, contabiliza la agencia española WeAreMarketing.

Sólo las emociones se recuerdan. Tal como yo recuerdo aquí a mi abuela.

Ahora que reconoces la importancia de que tu negocio cuente historias, continúa con nuestro ebook sobre los diferentes tipos de contenidos y cómo los elaboramos. ¡Adelante, que hay muchas historias para contar!